Santiago 4 Jul. (ATON) -
"Construimos la economía más grande y dinámica. Y, por cierto, nuestro país está mejor que nunca", señaló el mandatario norteamericano en su discurso por el aniversario.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aprovechó su intervención con motivo del 250 aniversario de la independencia del país para subrayar la potencia económica y militar de Estados Unidos, defendiendo que la nación atraviesa, según su diagnóstico, un momento de máxima expansión y prestigio internacional.
En el plano económico, el mandatario aseguró que el país está liderando un ciclo de crecimiento sin precedentes recientes, destacando la llegada masiva de inversión extranjera.
"Construimos la economía más grande y dinámica. Y, por cierto, nuestro país está mejor que nunca", señaló y añadió que "19,2 billones de dólares (en torno a 16.780.800 millones de euros) están llegando a Estados Unidos procedentes de todo el mundo", una cifra que ha vinculado a un auge industrial en marcha.
El magnate neoyorquino sostuvo, además, que su política arancelaria y su resultado electoral han favorecido la industrialización del país, con nuevas infraestructuras productivas. "Se están construyendo plantas y fábricas por todo Estados Unidos ahora mismo, y se están construyendo a un ritmo que nunca antes habíamos visto", afirmó y defendió que el ritmo de expansión supera cualquier registro anterior.
En el ámbito de la seguridad y la defensa, Trump defendió la hegemonía militar estadounidense y su papel histórico en los grandes conflictos del siglo XX. "Creamos el Ejército más fuerte y poderoso", alardeó al tiempo que aseguró que el país ha sido decisivo en la configuración del orden internacional contemporáneo.
El presidente lanzó también mensajes de firmeza en política exterior, afirmando que adversarios de Estados Unidos han sido debilitados o contenidos, todo ello en un discurso en el que ha combinado referencias históricas con afirmaciones de liderazgo global.
En ese contexto, aseveró que distintos países "están desesperados por llegar a un acuerdo", subrayando la posición dominante de Washington en las negociaciones internacionales.
Trump enmarcó estas declaraciones en una narrativa histórica de 250 años de influencia estadounidense, señalando que el país sigue siendo referente mundial en progreso y valores. "Durante 250 años, el mundo entero ha mirado a nuestro país y se ha inspirado", sentenció, no sin antes criticar la situación previa a su mandato, asegurando que el país había atravesado una etapa de debilitamiento internacional.
Sin embargo, defendió que la percepción global ha cambiado radicalmente: "Ahora solo hay respeto. Y quiero decirles que lo mejor está por venir", concluyó.