Santiago 15 Ene. (ATON) -
Donald Trump ha valorado de forma "muy positiva" su conversación telefónica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y aseguró que se están dando "avances significativos" para la "estabilización" del país tras el primer contacto conocido entre ambos.
El inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, ha valorado de forma "muy positiva" su conversación telefónica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y aseguró que se están dando "avances significativos" para la "estabilización" del país tras el primer contacto conocido entre ambos.
"Esta mañana he mantenido una conversación muy positiva con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. Estamos logrando avances significativos en nuestro apoyo a la estabilización y recuperación de Venezuela", ha afirmado en su plataforma Truth Social.
El mandatario estadounidense ha mencionado "el petróleo, los minerales, el comercio y, por supuesto, la seguridad nacional" entre los "diversos" temas abordados durante su llamada con Rodríguez y ha aseverado que la "colaboración" entre Washington y Caracas "será muy beneficiosa para todos". "Venezuela pronto volverá a ser un país próspero y grande, quizás más que nunca", ha agregado.
Horas antes, en declaraciones a la prensa desde el Despacho Oval, el republicano ha descrito como "excelente" su conversación con la dirigente venezolana, de quien ha dicho ser "una persona estupenda" y "con quien hemos trabajado muy bien".
Por su parte, la mandataria venezolana ha confirmado que ha mantenido una llamada con el presidente estadounidense, que ha descrito como "cortés". Así, ha detallado que la conversación se ha "desarrollado en un marco de respeto mutuo" y que han abordado "una agenda de trabajo bilateral en beneficio" de ambos pueblos, así como "asuntos pendientes" entre sus gobiernos.
La semana pasada Rodríguez juró el cargo como presidenta encargada días después de que Estados Unidos lanzara un ataque contra Caracas que se saldó con un centenar de muertos y la captura de Nicolás Maduro y de su mujer, la primera dama Cilia Flores, tras meses de escalada de tensiones por supuesto tráfico de drogas.