Santiago 21 May. (ATON) -
Entre los sancionados figuran integrantes de Hezbolá, militares libaneses y el embajador de Irán en Líbano.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha impuesto este jueves sanciones contra nueve personas, entre ellas el embajador de Irán en Líbano, a las que acusa de tratar de impedir el desarme del partido-milicia chií libanés Hezbolá, que Washington considera organización terrorista.
Entre los afectados por estas medidas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro figuran cuatro miembros de Hezbolá: Mohamed Abdel Motaleb Fanich, quien "lidera el consejo ejecutivo" del grupo chií; y tres de sus diputados en el Parlamento, Ibrahim al Musawi, Huseín al Hajj Hasán y Hasán Nizamedine Fadlallá. Este último ha dirigido la cadena de televisión Al Manar y ayudó a fundar la emisora Al Nur, ambos medios afines al grupo y sancionados por Estados Unidos.
Washington ha impuesto sanciones, asimismo, a otros cuatro hombres de nacionalidad libanesa, dos de los cuales --Ahmad Asaad Baalbaki y Alí Ahmad Safawi-- se desempeñan como agentes de seguridad del partido chií AMAL, descrito por el Tesoro como "aliado político y socio de seguridad de Hezbolá".
Los otros dos sancionados son miembros de las Fuerzas Armadas libanesa: el jefe del Departamento de Seguridad Nacional, el general de brigada Jatar Naser Eldín, y el responsable de Inteligencia del Ejército en Dahiyé --considerado bastión de Hezbolá en el sur de Beirut--, el coronel Samir Hamadi. Ambos, ha indicado el Tesoro, "compartieron información de Inteligencia importante con Hezbolá durante el conflicto en curso a lo largo del último año".
Por otra parte, este paquete de sanciones incluye también al embajador de Irán en Líbano, Mohamad Reza Sheibani, declarado a finales del pasado marzo 'persona non grata' y con una orden de expulsión por parte de las autoridades libanesas.
El Tesoro ha recordado que "el Gobierno libanés exigió que las fuerzas de seguridad adoptaran medidas enérgicas para detener las actividades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, que ha apoyado las operaciones militares de Hezbolá".
"Hezbolá es una organización terrorista y debe ser desarmada por completo. El Tesoro seguirá tomando medidas contra los funcionarios que se han infiltrado en el Gobierno libanés y que permiten que Hezbolá lleve a cabo su insensata campaña de violencia contra el pueblo libanés y obstaculice una paz duradera", ha asegurado el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El grupo chií ha valorado esta medida de la Administración Trump como un "arma para reforzar la agresión sionista contra" Líbano así como para dar un "falso impulso político" al conflicto en curso con el Ejército israelí.
Asimismo, en un comunicado difundido por la cadena Al Manar, ha defendido que "estas sanciones son un motivo de orgullo para quienes son objeto de ellas y una confirmación más de que (su) decisión es acertada" y ha asegurado que "no tendrán efecto" en las acciones que emprendran los sancionados "en beneficio de su país".
Por otra parte, Hezbolá ha señalado que las sanciones del Tesoro buscan "intimidar" a las agencias de seguridad y "someter al Estado (libanés) a las condiciones de la tutela estadounidense" en la medida en que se han dirigido, asimismo, a miembros de las Fuerzas Armadas libanesas días antes de que se celebre en el Pentágono una ronda de contactos sobre seguridad con las delegaciones libanesa e israelí, programada para el próximo 29 de mayo.