Archivo - 14 July 2024, Berlin: Spain players celebrate with the trophy after winning the UEFA Euro 2024 final soccer match against England at the Olympic Stadium. Photo: Tom Weller/dpa - Tom Weller/dpa - Archivo
MADRID 7 Jun. (EUROPA PRESS) -
La selección española afronta el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que arranca el próximo 11 de junio, como vigente campeona de Europa y una de las principales favoritas al título, después de un ciclo mundialista en el que se ha consolidado como el combinado a batir gracias a un fútbol vertical pero sin perder la esencia del estilo España.
5.852 días después de tocar por primera vez en su historia el olimpo del fútbol, España sueña con proclamarse campeona de su segunda Copa del Mundo. Sin embargo, desde aquel 11 de julio de 2010 en Sudáfrica, la historia de la selección española en los Mundiales se cuenta por decepciones. Tres torneos en los que no ha sido capaz de superar la ronda de octavos de final y en los que solo ha sido capaz de ganar tres encuentros --Australia en 2014, Irán 2018 y Costa Rica 2022--.
Pero ahora, algo parece haber cambiado en España. Una nueva generación de jugadores plagados de talento y desparpajo, a los que se suman otros con mayor experiencia y jerarquía en este tipo de campeonatos, ha devuelto la ilusión al país. Un estado de euforia que justifica los resultados cosechados por el equipo desde que Luis de la Fuente se sentara en el banquillo.
En los últimos cuatro años, España, número dos del ránking FIFA, ha levantado una Eurocopa y ha sido campeona y subcampeona de la Liga de Naciones. Resultados que evidencian la capacidad competitiva de una selección que, además, arrasó en su grupo de clasificación al Mundial, cediendo sólo un empate, ante Turquía en la última jornada, y manteniendo en cinco de los seis partidos su portería a cero.
Además, España se plantará en territorio estadounidense encadenando 31 partidos sin perder en competición oficial. Una racha que lleva abierta desde marzo de 2023, cuando cayó ante Escocia en Hampden Park (2-0), y que supone la mayor de la historia de una selección, igualada con Italia entre octubre de 2018 y septiembre de 2021. Así, si 'la Roja' no cae en su debut mundialista ante Cabo Verde ostentará este récord en solitario.
El de Cabo Verde será el primero de los tres partidos que disputará España en la primera fase, en la que ha quedado encuadrada en el Grupo H. Un calendario que irá aumentando su exigencia con una segunda jornada ante Arabia Saudí y la tercera frente a la Uruguay de Marcelo Bielsa, con la que debe, a priori, disputarse el liderato del grupo. A partir de ahí, 'la Roja' tendrá que demostrar que es capaz de solventar los cruces, algo que no ha conseguido en las dos últimas Copas del Mundo.
Si en Rusia 2018 fue la anfitriona la que se interpuso en el camino de la selección, en Qatar 2022 lo haría Marruecos. Dos eliminaciones dolorosas, ambas en la tanda de penalti, que esta joven España quiere hacer olvidar. Ahora, De la Fuente ha virado el tiki-taka a la verticalidad y velocidad de las bandas, apoyado en los dos estandartes de esta selección: Lamine Yamal y Nico Williams.
El del FC Barcelona y el del Athletic deslumbraron al mundo en la pasada Eurocopa, llevando en volandas a España al título. Eso sí, a esta Copa del Mundo llegan ambos después de haber estado ausentes en el último tramo de competición por culpa de las lesiones. Además, si bien Lamine Yamal ha firmado un año sobresaliente, al pequeño de los Williams le ha costado mucho más, cuajando una temporada con más sombras que luces.
SELECCIÓN MADURA Y CON EL BLOQUE CAMPEÓN DE EUROPA
Pese a ello, España jugará al ritmo que ambos marquen y pueden ser claves para que emerja la mejor versión goleadora de Mikel Oyarzabal o Ferran Torres, puntales ofensivos de un equipo donde sólo el portero Joan Garcia, el extremo Víctor Muñoz y el delantero Borja Iglesias no han jugado un gran torneo con la 'Roja', con Marc Pubill teniendo los Juegos de París en su currículum, con 16 campeones de Europa en 2024 en sus filas y madura pese a su juventud. La baja más sensible seguramente la de última hora de Fermín López.
Pero no solo estos hacen favorita a España. Luis de la Fuente ha conseguido formar un equipo que funciona a las mil maravillas. Y es que, en la sala de máquinas, Pedri, Rodri Hernández, Fabián Ruiz, Mikel Merino, Martin Zubimendi y Gavi conforman uno de los mejores centros del campo de la competición, con alternativas y perfiles muy variados.
En defensa, Aymeric Laporte continúa siendo el líder de una línea donde Pau Cubarsí llega tras un año de mucho nivel en el FC Barcelona, con la polivalencia que dan Eric Garcia y Marc Publli, dos laterales izquierdos consolidados como Marc Cucurella y Alejandro Grimaldo, y dos derechos de potencia como Marcos Llorente y Pedro Porro, tras la ausencia final del veterano Dani Carvajal. Por detrás de ellos, una portería de mucha calidad, con Unai Simón y David Raya, a los que se ha unido un Joan Garcia que lleva varios años a un gran nivel.
Por todo ello, por primera vez desde Sudáfrica 2010, el pueblo español tiene licencia para soñar con volver a ser campeones del mundo. Un título del que, por primera vez en la historia, le separan ocho partidos, ya que el de Estados Unidos, México y Canadá será el primero con 42 países y ronda de dieciseisavos. Ronda, en la que España se cruzaría con la actual campeona, Argentina, si quedan, indistintamente, primero y segundo de sus grupos.
Este sería el primer paso de un camino hacia la final del MetLife Stadium de Nueva Yersey en el que la Francia de Mbappé y Dembélé, la Inglaterra de Jude Bellingham y Harry Kane, la Brasil de Vinícius y Raphinha, la Alemania de Kimmich y Musiala, o la Portugal de Cristiano Ronaldo y Vitinha también son favoritas. Un ramillete muy amplio que convierten a la Copa del Mundo 2026 en una de las más abiertas de la historia.