Actualizado 29/04/2014 23:16

La cifra de muertos a causa de la ola de tornados asciende a 34

Tornado en Velonia, Arkansas (Estados Unidos)
Foto: REUTERS

TUPELO (ESTADOS UNIDOS), 30 Abr. (Reuters/EP) -  

   Al menos 34 personas han fallecido por el impacto de la ola de tornados en seis estados de Estados Unidos, en medio de una poderosa tormenta que arrasó vecindarios enteros y que el martes amenazaba con llevar más devastación a zonas densamente pobladas del sur del país.

   En Arkansas y Misisipi, los estados más afectados, se produjeron 27 muertes relacionadas con la feroz tormenta y más de 200 heridos en los últimos tres días. Los tornados redujeron las viviendas a escombros, arrancaron árboles de raíz e hicieron volar camiones por los aires.

   También se registraron fallecimientos en Oklahoma y Iowa el domingo, y en Alabama y Tennessee el lunes. Las autoridades establecieron albergues temporales para miles de familias que quedaron sin viviendas, mientras que la Guardia Nacional, la Policía y residentes locales buscan más víctimas entre los escombros.

   "La gente corría gritando, intentando encontrar a sus hijos. No quedó nada", dijo Melba Reed al describir el paso de un tornado en Louisville, en Misisipi, una localidad de alrededor de 7.000 habitantes situada en el centro del estado.

   Un enorme área donde viven decenas de millones de personas y que abarca grandes zonas del sur de Estados Unidos hasta Pensilvania y Ohio estaba bajo la amenaza del sistema frontal que genera los tornados, según advirtieron los meteorólogos.

   Durante el transcurso de las tormentas, miles de familias quedaron sin energía eléctrica. Los peores apagones se registraron en algunas zonas de Alabama y Georgia, según ha confirmado las compañías de servicios públicos.

   La Casa Blanca ha indicado que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha calificado la situación en Arkansas como "un desastre de grandes proporciones" y ha ordenado el envío de ayuda federal al estado.

   Algunos tornados registraron la categoría EF-3 en la escala de Fujita, que mide la intensidad, lo que significa que los vientos máximos sostenidos del fenómeno llegaron a 240 kilómetros por hora, de acuerdo a estimaciones preliminares del Servicio de Meteorología Nacional de Alabama.