Publicado 16/07/2026 11:53

El alto comisionado de Colombia advierte de que negar los avances para la paz puede causar de nuevo violencia

Archivo - Otty Patiño, alto comisionado para la Paz de Colombia.
Archivo - Otty Patiño, alto comisionado para la Paz de Colombia. - Europa Press/Contacto/Chepa Beltran - Archivo

MADRID 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

El alto comisionado para la Paz de Colombia, Otty Patiño, ha advertido este jueves de que borrar los avances que se han logrado para llevar la estabilidad a ciertas comunidades pude desencadenar de nuevo episodios de violencia en estos espacios, cuando el presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha adelantado que eliminará tanto este cargo como las políticas que buscan la reconciliación.

Patiño ha reivindicado los logros que la cuestionada política de paz total del aún presidente colombiano, Gustavo Petro, ha logrado en ciertos territorios, que si bien no abarcan todo un departamento, sí espacios "muy concretos" en donde los avances han sido importantes para las comunidades que allí viven.

"En unos se logró avanzar más, en otro menos, pero mirar esos avances es muy importante. Lo avanzado no se puede borrar porque eso significaría un desprecio a esas comunidades que también avanzaron sobre estos procesos", ha señalado Patiño, en una entrevista para la Caracol Radio.

Patiño cree que el rechazo de ciertos sectores a estas políticas responde a su desconocimiento de lo que ocurren en las zonas afectadas, donde las víctimas no solo lo son por la presencia de grupos armados, sino también por las dinámicas que allí se dan, como no tener más remedio que verse abocadas a participar de las economías ilícitas por presión, pero también por necesidad.

"Esta es una paz distinta a la del 2016 porque es una paz territorial, es una paz que mucha gente no entiende porque no se ha arrimado por allá a los territorios donde la gente está padeciendo el dominio de la ilegalidad no solamente por los actores sino por las economías ilegales que es lo que mueve ahí el dinero y desde luego que resuelve algunas de las necesidades más urgentes", ha explicado.

No obstante, el alto comisionado ha lamentado el fracaso de algunos procesos, como es el caso de la negociación con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), reconociendo que existía "la ilusión" de que "se iba a lograr una paz rápida", pero el grupo armado "no respondió a esas expectativas".

"Se apartó muy tempranamente de los esfuerzos de paz que hizo este gobierno", ha lamentado Patiño, que ha asegurado que si bastara con eliminar la figura del alto comisionado para restablecer la paz, "pues bienvenido sea".

Patiño hace así alusión a la idea de Abelardo de la Espriella de acabar con esta figura jurídica con más de diez años de antigüedad en los gobiernos colombianos, y nombrar en su lugar un comisionado para la seguridad.

El cargo de comisionado para la paz se creó de manera formal en 1994, durante la presidencia de Ernesto Samper, si bien ya se venía poniendo en marcha experiencias iniciales desde la década de los 80 para acercarse a las guerrillas. Su papel fue especialmente determinante durante los acuerdos de paz con las FARC en 2016.

La negociación con el ELN fue la promesa estrella de Petro durante la campaña que le llevó a Casa Nariño y arrancó con ella nada más tomar posesión en agosto de 2022. Sin embargo, tras varias crisis de confianza de todo tipo, en enero de 2025, decidió suspender el diálogo en respuesta a la violenta ofensiva que el grupo armado lanzó en la región de Catatumbo contra las disidencias de las FARC.

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