Archivo - El representante especial del secretario general de la ONU para Haití, Carlos Ruiz Massieu, interviene en una reunión del Consejo de Seguridad en la sede de Naciones Unidas en Nueva York - Eskinder Debebe / Xinhua News / Europa Press / Con
MADRID 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
El máximo representante de Naciones Unidas en Haití, Carlos Ruiz Massieu, ha alertado este lunes al Consejo de Seguridad de la ONU de que "la capacidad de las bandas para adaptar sus tácticas a medida que se intensifican las operaciones de seguridad", en el marco de una crisis de violencia que ha originado casos como el ataque en la víspera contra un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) en la capital, Puerto Príncipe.
"Lo que resulta especialmente preocupante es la capacidad de las bandas para adaptar sus tácticas a medida que se intensifican las operaciones de seguridad", ha manifestado Ruiz Massieu en una invervención ante el Consejo de Seguridad en la que ha advertido también de un aumento de las represalias contra la población civil y de la extensión territorial de las bandas criminales hacia zonas rurales.
Estas afirmaciones están basadas en el último informe de Naciones Unidas sobre la situación en Haití, que apunta que los grupos armados recurren cada vez más a la toma de rehenes, la intimidación y las represalias contra la población civil para mantener el control de sus territorios y desafiar la autoridad del Estado.
Uno de los ejemplos de esta estrategia, subrayan los responsables de la ONU, es el ataque perpetrado los días 23 y 24 de agosto en Kenscoff, una localidad montañosa al sureste de la capital, Puerto Príncipe, donde al menos 47 personas murieron, 22 resultaron heridas y 52 fueron tomadas como rehenes; de las cuales trece fueron liberadas posteriormente gracias a iniciativas locales respaldadas por Naciones Unidas.
De todos modos, el informe también apunta que las operaciones de las fuerzas de seguridad hatianas también contribuyen al aumento del número de víctimas mortales, representando el 52% de los 808 haitianos muertos o heridos desde principios de julio, entre ellos 148 que no tenían vínculos con bandas criminales.
En este marco, la Fuerza de Supresión de Pandillas respaldada por el Consejo de Seguridad y con apoyo logístico de la ONU, continúa su despliegue, si bien a fecha de 12 de octubre, contaba con 1.563 efectivos uniformados, frente a los 5.550 agentes autorizados por el Consejo. Además, hace frente a una situación en la que también es diana de ataques, como este domingo, cuando un vehículo de la GSF fue atacado cuando patrullaba en el área metropolitana de Puerto Príncipe, según ha confirmado la misión, que no se ha pronunciado sobre posibles víctimas, tras las informaciones en medios locales sobre la posible desaparición de cinco soldados salvadoreños.
En este marco, el representante especial de la GSF, Jack Christofides, también ha intervenido ante el Consejo de Seguridad, donde ha subrayado que "el impulso es real, pero también lo son los retos". "Eliminar a las bandas de una zona es un paso importante, pero no es un fin en sí mismo", ha manifestado, remarcando que "la prueba definitiva es si se pueden consolidar y mantener los avances en materia de seguridad".
Así, Christofides se ha pronunciado en términos similares a Ruiz Massieu, quien ha incidido en su intervención que "la experiencia ha demostrado que las operaciones de seguridad, por sí solas, no pueden lograr una estabilización duradera", abogando por el restablecimiento permanente de la presencia del Estado y por el desarrollo de programas de desarme y reintegración especialmente dirigidos a los menores reclutados por las bandas.
Por otra parte, ha alertado de que la persistente inseguridad también pone en peligro el retorno a la democracia, después de que las elecciones presidenciales y legislativas, previstas inicialmente para el 13 de diciembre, hayan sido aplazadas indefinidamente.
Aunque los preparativos continúan, Haití no celebra elecciones nacionales desde 2016.
Según Ruiz Massieu, se han registrado más de 35 partidos y grupos políticos, así como 3.500 candidatos, aunque a fecha de 5 de octubre solo figuraban 759.257 votantes potenciales en los censos, de un electorado estimado en 6,5 millones de personas cuya organización de cara a los comicios se ve complicada por la inseguridad y los desplazamientos masivos.
En este marco, el representante de la ONU en Haití ha resaltado que "establecer nuevas fechas para las elecciones sin una evaluación realista de su viabilidad solo servirá para erosionar la confianza pública y la credibilidad de las instituciones haitianas".