Archivo - July 15, 2020, Terre Haute, Indiana, United States: Protesters stand near an intersection not far from the Terre Haute Federal Correctional Complex to protest where death row inmate Wesley Ira Purkey was scheduled to be executed by lethal inject - Jeremy Hogan / Zuma Press / Europa Press - Archivo
MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Amnistía Internacional ha celebrado la decisión tomada este pasado jueves por el gobernador de California, Gavin Newsom, de conmutar todas las condenas a muerte vigentes en su estado; un total de 548 presos que ahora pasarán en su lugar el resto de sus vidas entre rejas en lugar de aguardar a su ejecución.
La ONG recuerda que el propio Newsom ya declaró la moratoria de la pena capital en el estado, donde nadie ha sido ejecutado en 20 años), pero se trataba de una medida temporal que necesitaba de decisiones como la adoptada por Newsom para consolidarla.
La directora ejecutiva de Amnistía para Estados Unidos, Nadia Daar, ha aplaudido "un día que se recordará en la historia de California y del que se hablará en todo el mundo durante años" y agradecido a Newsom que atendiera la petición conjunta formulada en su momento por Amnistía, Clemency California y más de 40 organizaciones internacionales.
"El gobernador Newsom ha anunciado un paso decisivo y contundente para abandonar el uso de la pena de muerte, máximo exponente de pena cruel, inhumana y degradante", ha agradecido la responsable de Amnistía.
Con su indulto, ha "sentado las bases para que otras personas en California consigan que el estado avance hacia la abolición total" en California, el estado del país con más condenados a muerte hasta la decisión del gobernador.
Su orden "convierte esa prolongada pausa en un avance significativo y duradero contra un sistema intrínsecamente cruel, discriminatorio e irreversible, incompatible con los derechos humanos".
Amnistía, no obstante, recuerda que, a pesar de la importancia del momento "no es la línea de meta" y todavía sigue siendo "posible avanzar" para que Estados Unidos, parte del reducido grupo de 17 países que aún llevan a cabo ejecuciones, "pueda dejar atrás la pena de muerte".