Publicado 12/09/2026 20:16

Dirigente yemení acusa a los hutíes de bloquear la paz y reivindica recuperar Saná y las instituciones del Estado

Archivo - September 25, 2024, Saint Petersburg, Russia: The national flag of the Republic of Yemen, fluttering in the wind on a flagpole in Saint Petersburg, Russia.
Archivo - September 25, 2024, Saint Petersburg, Russia: The national flag of the Republic of Yemen, fluttering in the wind on a flagpole in Saint Petersburg, Russia. - Maksim Konstantinov / Zuma Press / Europa Press

MADRID 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

El miembro del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen y gobernador de Marib, Sultán bin Ali al Arada, ha acusado este sábado a los rebeldes hutíes de cerrar la vía hacia un acuerdo de paz y obligar al país a retomar la confrontación armada, al tiempo que ha defendido como objetivo prioritario la recuperación de las instituciones estatales y de la capital, Saná.

En declaraciones a la cadena de televisión yemení Saba, Al Arada ha sostenido que las autoridades reconocidas internacionalmente han dedicado los últimos años a buscar una salida negociada al conflicto y han aceptado importantes concesiones con el propósito de detener los combates, proteger vidas y avanzar hacia la estabilidad.

Según su relato, compartido en redes sociales, desde 2022 el Consejo de Liderazgo Presidencial ha situado la búsqueda de la paz como eje de su estrategia, contando para ello con el respaldo de Naciones Unidas, Arabia Saudí, Omán y otros países. No obstante, ha acusado a los hutíes de rechazar estas iniciativas y de devolver el conflicto a una fase marcada por la guerra.

El gobernador de Marib ha atribuuido esta postura a las posiciones políticas y militares de los hutíes y a sus vínculos con Irán. Ante este escenario, ha defendido, las autoridades deben asumir una nueva realidad en la que la prioridad pasa por restablecer el control estatal y poner fin al dominio de las milicias.

Al Arada ha asegurado que recuperar las instituciones del Estado y liberar el territorio bajo control de los hutíes constituye actualmente el principal objetivo de las fuerzas alineadas con el Gobierno y ha presentado esta meta como una reivindicación respaldada por una parte de la población yemení.

En relación con la situación militar en el país, ha defendido la actuación de las Fuerzas Armadas en los distintos frentes y ha reforzado que esas actúan cumpliendo sus funciones en apoyo de las autoridades reconocidas. El gobernador ha anticipado además que los próximos días podrían traer avances favorables para las fuerzas gubernamentales.

MARIB, UNO DE LOS PRINCIPALES FRENTES

Al Arada ha situado la provincia de Marib entre los principales escenarios de la confrontación y ha asegurado que las fuerzas allí desplegadas mantienen como prioridad la victoria y el respaldo al resto de frentes. En este sentido, ha insistido en que la recuperación de Saná continúa siendo el objetivo final de las operaciones militares.

El dirigente yemení ha reconocido que alcanzar esta meta implica asumir un elevado coste en vidas y recursos, pero ha defendido que los efectivos y responsables militares desplegados en las distintas líneas de combate tienen una responsabilidad histórica en la defensa del Estado y de lo que ha definido como "dignidad nacional".

Respecto a los recientes acontecimientos registrados en la costa, Al Arada ha admitido que se trata de una situación "dolorosa y lamentable", aunque ha restado valor a su impacto estratégico al encuadrarla dentro de la dinámica habitual de un conflicto armado, caracterizado por avances, retrocesos, derrotas y victorias.

En este contexto, ha recalcado que los acontecimientos mencionados no deberían desviar el objetivo de las fuerzas gubernamentales ni frenar su campaña. Así, el gobernador ha empleado la expresión "batalla sagrada" para referirse a la lucha por recuperar el Estado.

Al Arada ha manifestado asimismo su confianza en los mandos militares encargados de dirigir las operaciones y ha informado de la llegada a Marib de efectivos procedentes de otras zonas. Según ha explicado, se ha habilitado un campamento para ellos y se han preparado medidas para atender a las personas desplazadas desde la costa.

En este contexto, el gobernador ha garantizado que estos desplazados serán acogidos en Marib y ha destacado la disposición de la población local a prestarles apoyo. "Entre sus hermanos", ha afirmado al describir la acogida que recibirán los recién llegados, a quienes ha equiparado con los habitantes de la provincia en derechos y obligaciones.

En paralelo, ha señalado que las unidades que abandonaron sus posiciones en la costa se encuentran en un proceso de reorganización y ha asegurado que volverán al frente "de una forma u otra".

APOYO DE LA POBLACIÓN Y DE ARABIA SAUDÍ

El dirigente yemení ha destacado también la participación de sectores de la población en el esfuerzo bélico. A su juicio, la movilización en diferentes provincias demuestra un elevado grado de implicación y responsabilidad nacional, ya que los ciudadanos no se limitan a esperar la actuación de las Fuerzas Armadas.

Según Al Arada, parte de la población contribuye directamente al esfuerzo para recuperar las instituciones estatales mediante la aportación de efectivos, armamento, vehículos y otros recursos.

Por último, el gobernador de Marib ha destacado el respaldo recibido por parte de los países árabes aliados, con especial mención a Arabia Saudí, a la que ha atribuido un importune papel de apoyo al pueblo yemení.

El conflicto yemení enfrenta desde hace años a los hutíes, que controlan Saná y amplias zonas del norte y oeste del país, con las fuerzas alineadas con el Gobierno reconocido internacionalmente y sus aliados. Los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución negociada han convivido con episodios recurrentes de tensión y enfrentamientos.

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