Publicado 21/04/2026 05:49

Experto califica como "señal de alerta clara" el dolor que aparece con el esfuerzo al caminar "y desaparece en reposo"

Experto califica como "señal de alerta clara" el dolor que aparece con el esfuerzo al caminar "y desaparece en reposo"
Experto califica como "señal de alerta clara" el dolor que aparece con el esfuerzo al caminar "y desaparece en reposo" - HOSPITAL RUBER INTERNACIONAL

   MADRID, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

   "Ese dolor que aparece con el esfuerzo y desaparece en reposo, lo que conocemos como claudicación intermitente o síndrome del escaparate, es una señal de alerta clara" al caminar, según ha explicado el jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Ruber Internacional de Madrid, el doctor Pablo Gallo González.

   "El problema es que muchos pacientes no consultan porque normalizan síntomas como el dolor al caminar o la fatiga en las piernas", ha afirmado al respecto de la importancia de identificar de forma precoz la enfermedad arterial periférica (EAP) para evitar complicaciones graves, como úlceras, infecciones, gangrena e incluso la amputación.

   Esta es una patología vascular frecuente y potencialmente grave que afecta a las arterias encargadas de irrigar las extremidades, especialmente las piernas. No obstante, a pesar de su impacto en la salud, sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada, en gran parte por el desconocimiento de sus síntomas iniciales.

   La EAP se produce cuando las arterias se estrechan o bloquean, generalmente como consecuencia de la aterosclerosis, un proceso en el que se acumulan placas de grasa, colesterol y calcio en las paredes arteriales. Este reduce el flujo sanguíneo y compromete el aporte de oxígeno a los tejidos.

LA ENFERMEDAD ARTERIAL PERIFÉRICA, MARCADOR DE PATOLOGÍA SISTÉMICA

   Además, desde el Hospital Ruber Internacional han indicado que, más allá de afectar a las extremidades, esta patología está estrechamente relacionada con el riesgo cardiovascular global. "Es un marcador de enfermedad sistémica", ha concretado, por su parte, el radiólogo intervencionista especializado en patología vascular de este centro, el doctor Santiago Zubicoa.

   "Estos pacientes tienen mayor riesgo de sufrir infarto de miocardio o ictus, por lo que su diagnóstico precoz es fundamental", ha insistido en relación con esta enfermedad, para la que sus principales factores de riesgo son el tabaquismo, la edad, la diabetes, la hipertensión y el colesterol elevado. Sin embargo, el primero de ellos es el más determinante y modificable.

   Gallo González ha señalado que, a medida que progresa la EAP, aparecen signos como dolor en las piernas al caminar, sensación de frialdad, cambios en la coloración de la piel o heridas que cicatrizan mal. "Cuando el dolor aparece incluso en reposo o surgen lesiones en la piel, estamos ante fases avanzadas que requieren atención urgente", ha advertido.   

   En cuanto al diagnóstico de esta enfermedad, este se basa en la historia clínica, la exploración física y pruebas no invasivas como el índice tobillo-brazo o el eco-Doppler arterial, que permiten valorar el flujo sanguíneo y detectar obstrucciones.

   Tras ello, el tratamiento se centra en actuar sobre los factores de riesgo, ya que "dejar de fumar, controlar la diabetes y la tensión arterial, hacer ejercicio y seguir una dieta equilibrada son pilares fundamentales", ha subrayado. Junto a ello, existen tratamientos farmacológicos que ayudan a reducir el riesgo de complicaciones, así como técnicas mínimamente invasivas como la angioplastia o la colocación de stents.

   "En los casos más graves, puede ser necesario recurrir a la cirugía vascular", ha puesto de relieve Zubicoa, que ha concluido afirmando que, previamente, es "importante" que la población "consulte ante los primeros síntomas", ya que "un diagnóstico a tiempo puede marcar la diferencia entre una patología controlada y complicaciones irreversibles".

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