Publicado 06/07/2026 04:56

Infosalus.- CRIS Contra el Cáncer financia una nueva estrategia de terapias dirigidas frente al cáncer de ovario

Archivo - Útero, ovarios. Concepto de salud de la mujer, ginecología y sistema reproductivo
Archivo - Útero, ovarios. Concepto de salud de la mujer, ginecología y sistema reproductivo - ELENA NECHAEVA/ ISTOCK - Archivo

MADRID 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Fundación CRIS Contra el Cáncer ha financiado una nueva investigación frente al cáncer de ovario basada en el uso de ADCs -anticuerpos conjugados a fármacos-, una tecnología que permite dirigir tratamientos de forma selectiva a las células tumorales, reduciendo el daño a las sanas.

En concreto, se trata de una investigación liderada por el doctor Atanasio Pandiella en el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC, USAL, FICUS) y cuyo grupo pertenece al consorcio CIBERONC y al Instituto Sanitario IBSAL.

La fundación recuerda que el cáncer de ovario es uno de los tumores más agresivos y complejos de tratar. En muchos casos se detecta tarde, cuando la enfermedad ya se ha extendido por la cavidad abdominal, lo que dificulta mucho el tratamiento. Según datos de GLOBOCAN y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), cada año se diagnostican más de 300.000 nuevos casos en el mundo y cerca de 4.000 en España. En España, además, este tumor provoca alrededor de 2.000 muertes al año.

Aunque la cirugía y la quimioterapia logran respuestas iniciales, alrededor del 70 por ciento de las pacientes recaen a lo largo de los primeros años, y desarrollan resistencia al tratamiento. A pesar de avances recientes como ciertos medicamentos dirigidos contra puntos débiles de los tumores -como los inhibidores de PARP o las terapias antiangiogénicas-, los especialistas señalan que las opciones terapéuticas siguen siendo escasas.

Según CRIS Contra el Cáncer, la investigación liderada por Pandiella parte de una idea sencilla, pero "muy eficaz": si una molécula está presente en cantidades elevadas en las células tumorales y no tan presente en las sanas, puede servir como una especie de "puerta de entrada" para "dirigir" el tratamiento directamente al cáncer.

Eso es exactamente lo que hacen los ADCs. Estas terapias combinan tres elementos: un anticuerpo que reconoce una molécula de la célula tumoral, un fármaco muy potente y una unión química que controla cuándo se libera ese fármaco. Una vez que el anticuerpo se fija al tumor, el conjunto anticuerpo-fármaco entra en la célula y ésta posee mecanismos que permiten la liberación del medicamento en su interior, destruyéndola desde dentro.

En lugar de atacar todo el organismo, este enfoque actúa de forma mucho más selectiva. Esa precisión hace de los ADCs terapias eficaces y con relativamente baja toxicidad para las pacientes.

DOS LÍNEAS DE TRABAJO

El equipo del doctor Pandiella, experto en este tipo de terapias, ha desarrollado dos estudios complementarios. En uno de ellos, ha empleado cetuximab, un anticuerpo ya utilizado en clínica, como plataforma para generar distintos ADCs mediante su unión con diferentes fármacos antitumorales.

En el otro, ha desarrollado un ADC dirigido contra CD98hc, una molécula altamente expresada en las células de cáncer de ovario y para la que, hasta la fecha, no existen ADCs desarrollados en esta enfermedad. La fundación destaca que, en ambos casos, los resultados en modelos de laboratorio y en células procedentes de pacientes han sido muy positivos.

CRIS Contra el Cáncer resalta que los tratamientos lograron frenar de forma importante el crecimiento tumoral y, en algunos casos, reducir el tamaño del tumor y limitar la aparición de metástasis. Además, se observó un aumento de la supervivencia en los modelos experimentales y no se detectaron efectos tóxicos relevantes. También se comprobó que los ADCs se acumulaban sobre todo en el tumor, con escasa presencia en tejidos sanos, algo especialmente importante de cara a reducir efectos secundarios y que refuerza su potencial como posible terapia.

UN CAMBIO DE PARADIGMA EN TERAPIAS DIRIGIDAS

Los expertos apuntan que una de las ideas más interesantes relacionada con el uso de ADCs es que ya no hace falta que una molécula sea la "causante" directa del crecimiento tumoral para que tenga valor terapéutico y usarse como punto débil de la célula tumoral. Basta con que sirva para identificar a las células tumorales y dirigir hacia ellas un tratamiento más potente.

Este cambio de perspectiva puede ampliar mucho las posibilidades en cáncer de ovario, un tipo de tumor en el que las terapias dirigidas han tenido hasta ahora un impacto limitado.

Uno de los ADCs analizados se dirigía contra una molécula llamada EGFR, que ya se había intentado bloquear en el pasado con resultados modestos en pacientes. Ahora, en lugar de intentar 'apagarla', se utiliza como una vía de acceso para llevar el fármaco al interior de la célula tumoral.

El otro ADC estudiado, dirigido contra la molécula CD98hc, abre la puerta a utilizarla como nueva diana terapéutica. Representaría un nuevo punto débil del cáncer, lo que podría ayudar a superar parte de la resistencia que presentan algunos tumores frente a los tratamientos actuales.

PRÓXIMOS PASOS

La fundación subraya que, aunque los resultados son prometedores, la investigación sigue en fase preclínica. Eso significa que todavía queda camino antes de que estas terapias puedan llegar a las pacientes. Los próximos pasos incluyen validar los hallazgos en modelos más complejos, identificar qué pacientes podrían beneficiarse más y avanzar hacia ensayos clínicos cuando haya suficiente evidencia experimental con un buen volumen de datos de laboratorio.

También será importante seguir afinando el diseño de estos ADCs para mejorar aún más su eficacia y seguridad. "Aun así, estos estudios aportan una sólida base científica para seguir desarrollando una nueva generación de terapias dirigidas contra el cáncer de ovario", añade CRIS Contra el Cáncer.

Por último, la fundación afirma que este trabajo demuestra que la investigación de "calidad, sostenida en el tiempo y con la financiación adecuada", puede abrir nuevas vías donde antes había muy pocas opciones.

"El proyecto liderado por el doctor Atanasio Pandiella, con el impulso de CRIS Contra el Cáncer, refuerza una idea fundamental: invertir en ciencia es invertir en futuro. Y en enfermedades tan agresivas como esta, ese futuro puede significar tratamientos más eficaces, menos tóxicos y con más esperanza para las pacientes", concluye.

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