Publicado 05/10/2026 04:40

Infosalus.- La hipermetropía puede pasar desapercibida durante años y provocar fatiga visual y dolores de cabeza

Aefecta al 17% de los españoles mayores de 18 años y la presbicia a cerca del 60% de los mayores de 40

Archivo - Cansncio, dolor de cabeza
Archivo - Cansncio, dolor de cabeza - PIXELSEFFECT/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

La hipermetropía puede pasar desapercibida durante años, "sobre todo si es leve, porque la visión a distancia es buena y la cercana se compensa con la acomodación", explica la doctora María Larrañaga, oftalmóloga de Baviera Madrid, sin embargo, "con el paso de los años", la capacidad de acomodación del ojo va disminuyendo y es habitual que empiecen a aparecer o se intensifiquen síntomas como fatiga visual, dolores de cabeza o dificultad para leer y enfocar.

En ese momento, la hipermetropía deja de estar oculta y pasa a manifestarse de forma evidente, señala la experta con motivo del Día Mundial de la Visión, que se celebra el próximo 8 de octubre.

La hipermetropía es un defecto refractivo que puede estar presente desde edades tempranas y que afecta al 17% de los españoles mayores de 18 años, según el último Estudio de la Visión en España, elaborado por Baviera. Se produce cuando el globo ocular es más corto de lo normal o la córnea tiene poca curvatura.

"Todos los niños son hipermétropes cuando nacen", afirma.

Y es que, en general, En general, todos nacemos hipermétropes (con unas 4 dioptrías), es lo que se conoce como hipermetropía fisiológica. A medida que vamos creciendo y el ojo se desarrolla, esta graduación se va reduciendo y, finalmente, entre los 6 y los 8 años, suele desaparecer.

Con el paso de los años, la capacidad de acomodación del ojo va disminuyendo y es habitual que empiecen a aparecer o se intensifiquen síntomas como fatiga visual, dolores de cabeza o dificultad para leer y enfocar. En ese momento, la hipermetropía deja de estar oculta y pasa a manifestarse de forma evidente.

La doctora María Larrañaga,advierte de que "muchas personas normalizan el cansancio visual o los dolores de cabeza e incluso los problemas escolares, sin relacionarlos con un defecto refractivo, cuando en realidad el ojo está realizando un sobreesfuerzo constante para enfocar".

A LOS 40 AÑOS LLEGA LA PRESBICIA

A partir de los 40 o 45 años aparece otra situación habitual: la presbicia o vista cansada. Se trata de un proceso asociado al envejecimiento natural del ojo, en el que el cristalino va perdiendo elasticidad y disminuye progresivamente su capacidad para enfocar objetos próximos. Según el estudio de Baviera, cerca del 60% de los mayores de 40 años presenta presbicia y su edad media de aparición se sitúa en los 48 años.

"Uno de sus signos más reconocibles es la necesidad de alejar el móvil o un libro para poder leer. También puede aparecer la necesidad de tener más iluminación para realizar actividades de cerca, así como fatiga visual o dolor de cabeza. La presbicia no puede prevenirse, ya que está vinculada al proceso natural de envejecimiento del ojo, pero sí puede corregirse mediante diferentes opciones ópticas o quirúrgicas", comenta la doctora Larrañaga.

La especialista recuerda además que estas situaciones pueden coexistir ya que, a partir de los 40 años, una persona puede presentar hipermetropía y presbicia al mismo tiempo. De hecho, es habitual que las personas con hipermetropía experimenten antes los síntomas de la presbicia que las personas miopes o las que son emétropes (sin defecto visual).

QUÉ SE PUEDE HACER EN ESTOS CASOS

En ambos casos "detectarlas a tiempo" permite mejorar la comodidad visual en la vida diaria. Y para ello lo más importante es un examen oftalmológico completo que permite identificar el origen de las dificultades para ver de cerca y determinar la forma más adecuada de corregirlas. Tanto la hipermetropía como la presbicia pueden abordarse mediante gafas o lentes de contacto y también pueden corregirse eficazmente gracias a la cirugía.

"Existen diferentes técnicas quirúrgicas para corregir estos defectos visuales. Elegir una u otra técnica dependerá de factores como la edad, la graduación y las características del ojo de cada paciente", explica la doctora Larrañaga.

En el caso de la hipermetropía, la cirugía refractiva con láser suele ser la opción más frecuente y consiste en modificar la curvatura de la córnea para que el ojo enfoque correctamente. En la presbicia, la alternativa quirúrgica que se suele aplicar más es la sustitución del cristalino por una lente intraocular multifocal, que permite recuperar la capacidad de enfoque a diferentes distancias. "En cualquier caso, son intervenciones eficaces, seguras e indoloras, con una rápida recuperación. La indicación de una u otra técnica debe establecerse después de una valoración oftalmológica individualizada", concluye la doctora Larrañaga.

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