Publicado 05/11/2026 08:51

Más de 1.200 profesionales de 27 países europeos reclaman medidas urgentes de la UE contra el calor extremo

Archivo - Mujer bebiendo agua con calor extremo
Archivo - Mujer bebiendo agua con calor extremo - KIEFERPIX/ ISTOCK - Archivo

MADRID 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

Más de 1.200 profesionales de la medicina, la enfermería, la investigación y otros ámbitos de la salud de 27 países europeos han firmado la carta abierta 'Otro verano mortal en Europa: se necesita un cambio radical en la ambición y los recursos', para reclamar a las instituciones de la Unión Europea medidas urgentes y vinculantes frente al calor extremo, así como mayor inversión para proteger la salud pública.

La carta, impulsada por el nodo regional europeo de la Alianza de Salud Planetaria, se presentará formalmente al Parlamento Europeo y a la Comisión Europea el próximo 10 de diciembre, un día antes de que el Consejo de Medio Ambiente adopte su primera posición sobre la propuesta de Ley Europea de Resiliencia Climática.

La iniciativa parte de la Declaración Europea sobre Calor y Salud, publicada en agosto de 2026 con el respaldo de 129 organizaciones, y reclama transformar la evidencia científica en medidas concretas de adaptación y financiación.

Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, el verano de 2026 fue el más caluroso registrado en Europa occidental, con importantes repercusiones para la salud humana. La carta advierte de que las consecuencias del calor afectan especialmente a las personas mayores, las mujeres, quienes padecen enfermedades crónicas, los trabajadores al aire libre y quienes viven solos en viviendas sobrecalentadas.

Asimismo, estima que las olas de calor extremo y los incendios forestales redujeron aproximadamente un 1% el producto interior bruto (PIB) de la Unión Europea en 2026, equivalente a unos 180.000 millones de euros.

El profesor de investigación del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), Josep Maria Antó, ha señalado que las iniciativas nacionales y europeas han resultado insuficientes para evitar la elevada mortalidad asociada al calor y ha reclamado medidas de adaptación vinculantes y financiación específica.

SEIS MEDIDAS PARA REFORZAR LA PROTECCIÓN

Los firmantes plantean seis líneas de actuación. Entre ellas, reclaman reconocer el calor extremo como una amenaza grave y transfronteriza para la salud y establecer obligaciones jurídicamente vinculantes de adaptación, con objetivos de resultados sanitarios.

También proponen un Plan de Acción Europeo sobre Calor y Salud, con un fondo de emergencia para adaptar centros sanitarios, residencias y centros educativos, además de sistemas integrados de alerta sanitaria por calor y humo de incendios forestales en todos los Estados miembros.

En el ámbito laboral, piden una directiva europea sobre prevención de riesgos asociados al calor, con umbrales de temperatura vinculantes, restricciones automáticas de la actividad laboral y medidas de compensación que incluyan a trabajadores temporales, migrantes y de plataformas digitales.

Otra de las demandas consiste en garantizar temperaturas interiores seguras para las personas vulnerables mediante la mejora de la refrigeración pasiva en las viviendas y la planificación de las redes eléctricas para responder a los picos de demanda durante el verano.

Además, reclaman acelerar la reducción de emisiones, eliminar progresivamente los más de 400.000 millones de euros anuales en subvenciones a los combustibles fósiles y destinar recursos a las energías limpias, la mejora de la calidad del aire y unos sistemas sanitarios resilientes.

Por último, solicitan situar la salud, la evidencia científica y la equidad en el centro de las políticas climáticas europeas, evaluar los efectos sanitarios de la legislación comunitaria y garantizar la participación de los profesionales de la salud y las comunidades afectadas en la gobernanza climática.

Contador

Contenido patrocinado