Archivo - El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung - Johannes Neudecker/dpa - Archivo
MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Presidencia de Corea del Sur ha confirmado este viernes que está analizando opciones, incluidas medidas militares, para apoyar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, si bien ha descartado que haya tomado una decisión al respecto, ante las recientes presiones por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Seúl, incluida una reducción de las maniobras militares conjuntas.
Un funcionario de la Casa Azul ha indicado que por ahora no hay una decisión final sobre un posible envío de fuerzas al estrecho de Ormuz, si bien ha dicho que es posible que Seúl pueda hacer una contribución militar a los esfuerzos destinados a "garantizar la libertad de navegación en la zona.
"Para poder hacer contribuciones tangibles en el estrecho de Ormuz, esto debe considerarse primero a la luz de nuestra postura de preparación en la península de Corea, así como de conformidad con los procedimientos legales locales", ha indicado, tras las informaciones que apuntaban a que la Presidencia podría presentar al Parlamento una propuesta en este sentido.
Así, ha destacado que una contribución militar no pasa únicamente por fuerzas de combate, sino que hay otras "opciones", tal y como ha recogido la agencia surcoreana de noticias Yonhap. "Cuando uno escucha despliegue de tropas, se tiende a asociarlo con el combate, pero no tiene por qué ser necesariamente el caso", ha explicado.
Por otra parte, ha negado que este posible despliegue sea un punto de fricción entre Corea del Sur y Estados Unidos, si bien ha reconocido que las relaciones bilaterales no atraviesan su mejor momento, incluido el aspecto económico y financiero, con el acuerdo arancelario alcanzado en 2025 de fondo.
Trump ordenó en agosto al Pentágono de reducir "sustancialmente" las maniobras con Corea del Norte señalando la "muy buena relación" con el líder norcoreano, Kim Jong Un, y la prioridad militar que representa la guerra en Irán, al tiempo que cargó contra Seúl por no respaldar su ofensiva junto a Israel contra el país asiático, lanzada por sorpresa el 28 de febrero.