Publicado 01/09/2026 06:38

La EASA extiende hasta octubre las advertencias de volar a Oriente Próximo por la guerra

Archivo - Avión volando
Archivo - Avión volando - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

MADRID 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha ampliado hasta el próximo 30 de septiembre su recomendación a las aerolíneas de no operar en el espacio aéreo del Golfo Pérsico --Baréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos-- y el Golfo de Omán, además de los países de Irán, Irak, Jordania, y Líbano, dentro de un contexto de inestabilidad por el conflicto militar en la región.

Así, las alertas más estrictas tienen lugar en Teherán y Bagdag al recomendar no operar dentro del espacio aéreo a ninguna altitud ni nivel de vuelo, como en los demás casos aunque estos dos no contienen excepciones precisamente.

Para la agencia europea, los "impredecibles" acontecimientos militares, sumados a la presencia y el posible uso de una amplia gama de armas y sistemas de defensa aérea, crean un "alto riesgo" para los vuelos civiles a todas las altitudes y niveles de vuelo en ambos territorios.

Por ello, la EASA pide supervisar de cerca la evolución del espacio aéreo en ambos casos y seguir todas las publicaciones aeronáuticas disponibles, en particular los cierres o restricciones del espacio aéreo emitidos por las autoridades estatales, junto con las directrices o instrucciones disponibles de sus autoridades nacionales.

Sobre Líbano, ha destacado que existe un "alto riesgo" en el espacio aéreo, excepto para las operaciones que parten del mar hacia el Aeropuerto Internacional de Beirut y las salidas que finalizan sobre el mar.

En Jordania, aunque en agosto la situación mejoró significativamente, sin que "se observara actividad cinétic"a, si el entorno de seguridad regional volviera a deteriorarse, el espacio aéreo jordano quedaría expuesto nuevamente a riesgos adicionales, según ha explicado la entidad comunitaria.

En el caso del Golfo Pérsico y el de Omán, el texto de la EASA señala que, aunque los riesgos sobre las aguas del Golfo Pérsico "siguen siendo elevados", las operaciones necesarias para las llegadas o salidas de aeródromos dentro de las FIR (Región de Información de Vuelo) afectadas pueden llevarse a cabo con las medidas de mitigación adecuadas, siempre que se basen en una evaluación de riesgos actualizada y un monitoreo continuo de los mismos.

"También persisten riesgos residuales sobre el territorio terrestre de los Estados afectados, donde los operadores deben seguir extremando las precauciones y tener en cuenta la posible actividad de misiles y drones, las operaciones de defensa aérea y la caída de escombros", ha explicado, además.

ORIGEN DEL CONFLICTO Y SUS RIEGOS PARA LA AVIACIÓN

El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques militares contra objetivos en territorio iraní. En respuesta, Irán realizó ataques de represalia, por lo que el conflicto militar resultante generó altos riesgos no solo para el espacio aéreo de Irán, sino también para el de los Estados vecinos que albergaban bases militares estadounidenses o que se vieron afectados de alguna otra manera por las hostilidades y las actividades militares asociadas, incluidas las interceptaciones.

Más tarde, el 8 de abril, se anunció un alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, que se mantuvo vigente hasta el 17 de junio, fecha en la que ambas partes firmaron un memorando de entendimiento que lo prorrogó por 60 días más. Sin embargo, su aplicación sigue siendo "frágil", según la EASA, ya que "las tensiones se mantienen en un nivel elevado".

"Los recurrentes ataques iraníes contra buques mercantes y los esfuerzos por controlar el estrecho de Ormuz crean riesgos no solo para el espacio aéreo circundante, sino que también aumentan la probabilidad de acciones de represalia que podrían afectar directamente al espacio aéreo iraní", ha afirmado la agencia europea.

Contador

Contenido patrocinado