Archivo - El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir (archivo) - Ilia Yefimovich/dpa - Archivo
MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, ha tildado este jueves de "grave error" el acuerdo de alto el fuego alcanzado en las últimas horas entre los gobiernos de Israel y Líbano y ha reclamado al primer ministro, Benjamin Netanyahu, que someta la decisión a votación en el seno del Ejecutivo, argumentando que este paso "fortalecerá" al partido-milicia chií Hezbolá.
"El alto el fuego con Líbano es un grave error y una quimera surgida de una reunión de asesores que están arrastrando al primer ministro a tomar decisiones equivocadas", ha dicho Ben Gvir, uno de los miembros de ala más dura del Gobierno israelí, en un mensaje en redes sociales horas después del anuncio sobre el acuerdo, alcanzado con la mediación de Estados Unidos.
Así, ha argumentado que "Hezbolá no ha abandonado la zona al sur del Litani --situado en territorio libanés, varios kilómetros al norte de la frontera--, y el Ejército libanés no tiene forma de obligarlo a evacuar", antes de asegurar que "el Estado de Líbano es socio de Hezbolá", a pesar de las duras críticas desde el Ejecutivo y la Presidencia de Líbano al grupo, cuyo desarme han reclamado en numerosas ocasiones.
"Hay ministros en su gobierno que representan a Hezbolá, y familiares de miembros de Hezbolá sirven en el Ejército libanés", ha esgrimido Ben Gvir, quien ha recalcado que "en la práctica, Hezbolá no hará más que fortalecerse, y en lugar de derrotarlo, Israel está aceptando su existencia" al pactar un alto el fuego y no continuar intensificando su ofensiva, algo que el Ejército israelí ha hecho en las últimas semanas a pesar del alto el fuego pactado en abril, entre condenas internacionales a sus acciones.
En este sentido, Ben Gvir ha esgrimido que Netanyahu debió trasladar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, su negativa a aceptar un alto el fuego. "Debió haber dicho a Trump: 'Le queremos y le apreciamos, pero Israel es un Estado soberano e independiente y no puede aceptar el fortalecimiento de una organización terrorista y su existencia en nuestra frontera'", ha añadido.
"Hay momentos en que es necesario saber decir 'no', incluso al presidente de Estados Unidos, y si no lo hacemos, nos encontraremos con Hezbolá la próxima vez, cuando sea mucho más fuerte y peligroso", ha reiterado el ministro ultraderechista, que ha insistido en la necesidad de "una discusión en el Gabinete y una votación sobre la decisión del alto el fuego". "Esto es un grave error", ha zanjado.
EL ANUNCIO DEL ACUERDO
El mensaje ha sido publicado horas después de que las delegaciones de Líbano e Israel pactaran la implementación un alto el fuego supeditado al cese total de los ataques por parte de Hezbolá y a la evacuación de todos sus miembros del sector al sur del río Litani, tras finalizar este miércoles en Washington una nueva ronda de negociaciones, auspiciada por Estados Unidos, e iniciada en la víspera.
"Como resultado de las negociaciones lideradas por Estados Unidos, Israel y Líbano han acordado la implementación de un alto el fuego", han anunciado los tres países reunidos en este encuentro de alto nivel en un comunicado conjunto difundido por el Departamento de Estado estadounidense, en el cual aluden a una reanudación de las negociaciones "políticas y de seguridad" en pro de alcanzar un acuerdo "integral" para la semana del 22 de junio.
Este cese de hostilidades, según matiza el texto, "está supeditado al cese total de los disparos de Hezbolá y a la evacuación de todos los miembros de Hezbolá del sector sur del Litani", sin que el grupo se haya pronunciado por el momento.
Las últimas hostilidades a gran escala estallaron el pasado 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra la República Islámica.
Desde entonces, los ataques del Ejército israelí en Líbano han dejado más de 3.500 muertos y 10.600 heridos, a pesar de que ambos países acordaron un alto el fuego a mediados de abril --que un mes después extendieron por 45 días-- que no hizo cesar los bombardeos, acompañados por una invasión terrestre por parte de Israel, que llegó a amenazar con una campaña de bombardeos contra la capital, Beirut.
Previamente, las partes habían pactado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de combates al hilo de los ataques del 7 de octubre de 2023, si bien desde entonces Israel continuó lanzando ataques frecuentes contra el país y mantuvo la presencia de militares en varios puntos arguyendo que actuaba contra Hezbolá, en medio de denuncias de Beirut y el grupo chií sobre estas acciones.