Archivo - El cantante, político y opositor ugandés Bobi Wine durante una entrevista para Europa Press, en el Impact Hub, a 20 de junio de 2023, en Madrid (España). Considerado como uno de los artistas más populares del este de África, Bobi Wine también es - Diego Radamés - Europa Press - Archivo
MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
El líder opositor ugandés Robert Kyagulanyi, conocido popularmente como Bobi Wine, ha cargado este miércoles contra el bloqueo a Internet impuesto por "el régimen criminal" antes de las elecciones de este jueves, en las que el actual presidente, Yoweri Museveni, aspira a un séptimo mandato al frente del país africano.
"Todos aquellos en Uganda que sean capaces de circunvalar el bloqueo a Internet por parte del régimen criminal, dad un paso al frente", ha instado Bobi Wine en redes sociales, donde ha pedido a estas personas que "pasen el mensaje" y "hagan saber a todos cómo hacerlo".
"Cortan Internet para poder ocultar su manipulación de votos y sus atrocidades. Graben todo y compártanlo con el mundo", ha dicho el opositor, en medio de las denuncias de Naciones Unidas y diversas organizaciones no gubernamentales sobre la represión de las fuerzas de seguridad contra activistas, políticos y periodistas antes de las elecciones.
En este contexto, el despacho de abogados Amsterdam & Partners LLP, que asesora jurídicamente a Bobi Wine, ha destacado en un comunicado remitido a Europa Press que la decisión de Kampala "representa una grave violación del Derecho Internacional" que podría ser motivo de "contramedidas legales, aislamiento institucional y graves daños económicos".
"Esta medida tiene motivaciones políticas, es jurídicamente indefendible y está diseñada para distorsionar el proceso electoral al suprimir las comunicaciones, obstaculizar la observación electoral y silenciar la actividad de la oposición en un momento decisivo", ha afirmado el despacho, que ha denunciado que la decisión "sumerge deliberadamente a la población en una oscuridad digital".
"El acceso a Internet es indispensable para la gobernanza democrática, la rendición de cuentas públicas y, en las sociedades modernas, la supervivencia básica", ha argüido, al tiempo que ha reseñado que "en una sociedad como la ugandesa, donde la conectividad móvil sustenta el acceso al trabajo, la atención sanitaria, la educación, la seguridad alimentaria y los servicios de emergencia, la privación deliberada del acceso a Internet constituye una amenaza directa para la vida y la dignidad humana".
OBLIGACIONES INTERNACIONALES
El despacho ha recordado además que el país africano es parte de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), cuyo convenio recoge la obligación de los Estados de adoptar las medidas necesarias para garantizar " los canales e instalaciones necesarios para llevar a cabo el intercambio rápido e ininterrumpido de las telecomunicaciones internacionales".
Por ello, ha hecho hincapié en que "cerrar el Internet móvil y de banda ancha precisamente cuando votantes, candidatos, periodistas, organizaciones de la sociedad civil y observadores electorales dependen de esas redes para comunicarse, organizarse e informar demuestra una ejecución de mala fe de las obligaciones de Uganda", antes de señalar que no supone "una necesidad técnica", sino una "instrumentalización" de estas redes "como herramienta política".
Los abogados han reseñado por ello que, si Uganda no restablece "de inmediato" estos servicios, habrá medidas para facilitar "contramedidas legales", incluidas "acciones diplomáticas conjuntas, la retirada coordinada de la cooperación discrecional en telecomunicaciones y el uso sistemático de las violaciones de tratados de Uganda en procedimientos legales, regulatorios y políticos".
Museveni, quien llegó al poder en 1986 tras la guerra civil en el país (1980-1986) a raíz del derrocamiento del dictador Idi Amin en 1979 y posteriormente de Milton Obote por las denuncias de fraude en las elecciones del año siguiente, aspirará en las elecciones a prolongar sus cerca de 40 años de mandato al frente del país africano.
El mandatario aspirará así a iniciar una quinta década al frente de Uganda, en medio de un aumento de las denuncias sobre represión. De hecho, Bobi Wine ha sido detenido en varias ocasiones y tras las presidenciales de 2021 denunció un fraude para beneficiar al mandatario, llegando incluso a negarse a reconocer su derrota y acusar al presidente de manipulación electoral para mantenerse en el poder.