Archivo - March 17, 2026, London, England, United Kingdom: SHABANA MAHMOOD, Secretary of State for the Home Department, leaves 10 Downing Street after a Cabinet Meeting. - Europa Press/Contacto/Thomas Krych - Archivo
MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Reino Unido está sopesando la posibilidad de entablar contactos con las autoridades del Gobierno talibán de Afganistán con la intención de facilitar la devolución de solicitantes de asilo afganos cuyas peticiones hayan sido denegadas, en un contexto de creciente presión migratoria que ha llevado a poner sobre la mesa el debate sobre posibles programas de retorno en varios países europeos.
La ministra del Interior británica, Shabana Mahmood, ha señalado que el Ejecutivo está tomando nota de las iniciativas impulsadas por otros Estados que están explorando vías de diálogo con Kabul para abordar la repatriación de migrantes. "Estamos siguiendo muy de cerca lo que está sucediendo con otros países, ya sean socios europeos u otros, y las conversaciones que mantienen con otros países, incluido Afganistán", ha aseverado en declaraciones a la prensa recogidas por el diario 'The Guardian'.
Así las cosas, si bien Mahmood no ha confirmado si Londres abrirá formalmente negociaciones, ha dejado la puerta abierta a esta opción: "No voy a entrar en más debates que se estén llevando a cabo en el Gobierno --ya hablaremos de ello en el futuro--, pero por supuesto que seguimos de cerca la situación y trabajamos con nuestros socios en lo que respecta a los esfuerzos que todos debemos realizar colectivamente para intentar llegar a acuerdos. No lo descarto ni lo confirmo. No voy a hacer comentarios continuos sobre otras conversaciones que estén teniendo lugar".
Un eventual programa de retornos marcaría un cambio significativo respecto a la política actual británica, que impide las deportaciones a Afganistán en tanto que Londres no reconoce al Gobierno talibán. Esta circunstancia ha supuesto hasta ahora un obstáculo legal y diplomático para la repatriación de personas sin derecho a protección internacional.
Las declaraciones de la ministra se producen en paralelo a una serie de contactos exploratorios entre países europeos y las autoridades afganas. Suecia, por ejemplo, ha confirmado recientemente su papel como facilitador de conversaciones entre Kabul y Bruselas, mientras que delegaciones europeas han viajado en los últimos meses al país asiático para analizar posibles mecanismos de devolución. Algunos Estados miembros de la UE han mostrado interés en este tipo de acuerdos. De hecho, en este contexto, Alemania ha llevado a cabo deportaciones de más de un centenar de delincuentes afganos desde 2024.
El debate se intensifica en un momento en que Afganistán sigue siendo uno de los principales países de origen de solicitantes de asilo en Reino Unido. En el año concluido en junio de 2025, los ciudadanos afganos encabezaron las llegadas en pequeñas embarcaciones a través del Canal de la Mancha, con 6.360 personas, un 18% más que el ejercicio anterior, según datos oficiales compilados por el mismo medio. Entre 2022 y 2024, cerca de 29.600 afganos solicitaron protección internacional en territorio británico.
Según la normativa vigente, aquellos solicitantes cuyas peticiones son rechazadas no pueden ser devueltos forzosamente a Afganistán, lo que en la práctica deja a muchos de ellos en Reino Unido sin estatus legal si no optan por una salida voluntaria.
Organizaciones humanitarias han advertido de que cualquier cambio en esta política podría tener graves consecuencias, en un contexto marcado por el deterioro de los derechos humanos en Afganistán. Naciones Unidas ha descrito recientemente al país como un "cementerio de derechos humanos" que aplica un "apartheid de género", con severas restricciones para mujeres y niñas, excluidas de la educación a partir de los 11 años y de la mayoría de empleos.
Además, informes recientes denuncian detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones, así como la progresiva eliminación de espacios públicos y derechos básicos, especialmente para las mujeres, que no pueden viajar solas, deben cubrirse completamente en público y tienen prohibido hablar en determinados contextos.
En este escenario, expertos subrayan que la devolución de solicitantes de asilo plantea dilemas legales y éticos. La directora del Observatorio de Migración de la Universidad de Oxford, Madeleine Sumption, ha señalado que, en principio, la denegación de asilo implica que el Gobierno considera que la persona puede regresar con seguridad a su país de origen, si bien en la práctica muchos Estados evitan ejecutar retornos a Afganistán por la situación sobre el terreno.
El Ejecutivo británico, por su parte, ha reforzado en los últimos meses su política de control migratorio, con medidas destinadas a reducir las llegadas irregulares, entre ellas acuerdos de devolución con Francia o restricciones adicionales en los procesos de asilo y visados.