Imagen de archivo de un vehículo abandonado cerca de la ciudad de Uvira, en la provincia de Kivu Sur, en el este de República Democrática del Congo - Europa Press/Contacto/Zanem Nety Zaidi
MADRID 2 Ene. (EUROPA PRESS) -
El grupo armado Movimiento 23 de Marzo (M23) ha denunciado este viernes la muerte de seis personas y "varios heridos" más en un ataque achacado al Ejército de República Democrática del Congo (RDC) en el este del país africano, a pesar de un acuerdo para poner fin al conflicto.
El portavoz de la Alianza del Río Congo (AFC por sus siglas en francés, el brazo político del M23), Lawrence Kanyuka, ha indicado a través de su perfil en la red social X que "drones de combate del régimen de Kinshasa han bombardeado indiscriminadamente el centro de Masisi, en plena población civil".
Esta denuncia llega después de que el Gobierno congoleño acusara a las autoridades ruandesas, que respaldan al M23, de matar a 1.500 civiles desde principios de diciembre, coincidiendo con la ofensiva lanzada días después de firmar un pacto para un alto el fuego en la zona, y criticara la "continua ocupación ilegal de su territorio por parte de las tropas ruandesas".
De hecho, AFC/M23 ha "rechazado categóricamente" dichas acusaciones, que "constituyen propaganda y manipulación de la opinión pública, destinadas a desviar la atención de la propia responsabilidad del régimen de Kinshasa en las ofensivas militares llevadas a cabo en flagrante violación del alto el fuego.
"En realidad, el régimen de Kinshasa se aprovecha de la retirada de nuestras fuerzas reocupando las zonas afectadas y transformándolas en bases operativas para lanzar ofensivas repetidas y a gran escala contra nuestras posiciones, así como contra zonas civiles densamente pobladas", reza un comunicado publicado durante la jornada.
Así, ha aseverado que las cifras presentadas "no se basan en fuentes creíbles ni verificables", sino que "forman parte de una estrategia consolidada destinada a atribuir sistemáticamente crímenes y violaciones graves a otros, mientras que el propio régimen los comete".
En relación con la suspensión del portavoz del Ejército congoleño por comentarios "estigmatizantes" contra la minoría tutsi, los rebeldes han alertado a la comunidad nacional e internacional "de la existencia de un riesgo real e inminente de genocidio contra los tutsis congoleños" o "la difusión deliberada de discursos de odio".
"Continúa librando una guerra destructiva, destrozando familias y llevando a cabo una campaña de exterminio contra las poblaciones del este de República Democrática del Congo, en particular contra los tutsis. Ninguna propaganda puede ocultar los hechos ni absolver al régimen de Kinshasa de su responsabilidad directa por los crímenes, el desplazamiento forzado de población y el colapso de la seguridad", han añadido.
El presidente congoleño, Félix Tshisekedi, y su homólogo de Ruanda, Paul Kagame, firmaron el 4 de diciembre junto al inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, un pacto de "paz" alcanzado hace medio año, que ha recibido el nombre de 'Acuerdos de Washington' y que buscaba poner fin a "décadas de violencia y derramamiento de sangre".
Sin embargo, el Ejército de RDC y el M23 han cruzado desde entonces acusaciones sobre violaciones del alto el fuego y han pedido a los mediadores que intervengan ante la posibilidad de un nuevo conflicto a gran escala como el desatado a finales de 2024, cuando los rebeldes lanzaron una ofensiva que les permitió tomar las capitales y parte de las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur.