Publicado 30/09/2026 13:30

La salud y la autonomía preocupan más a los españoles al llegar a la vejez que la situación económica

Archivo - Hombre mirando una tablet.
Archivo - Hombre mirando una tablet. - ISTOCK - Archivo

MADRID 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Llegar a la vejez con salud, autonomía y capacidad para mantener una vida independiente preocupa a los españoles más que su futura situación económica, según un estudio que revela que el 64 por ciento teme padecer una enfermedad crónica en esta etapa de la vida y el 61 por ciento tener problemas de movilidad, frente al 46 por ciento que teme no disponer de suficiente dinero.

Así lo revela el I Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios que, con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, analiza cómo proyectamos nuestro envejecimiento.

"Cuando pensamos en envejecer, nos preocupa sobre todo poder seguir siendo autónomos: movernos, entrar y salir de casa, desenvolvernos en nuestro entorno y continuar haciendo nuestra vida con normalidad. Por tanto, prepararse para vivir más no consiste únicamente en añadir años a la vida, sino en conseguir que podamos disfrutarlos con la mayor calidad posible", ha señalado la directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallàs.

El Barómetro de la Accesibilidad fija en los 72 años la edad a la que, de media, los españoles consideran que comienza la vejez. Una frontera que cambia significativamente dependiendo de la edad de quién responda: mientras los jóvenes de entre 18 y 24 años sitúan su inicio en los 66 años, las personas mayores de 65 la retrasan una década, hasta los 76 años.

Los españoles piensan actualmente más en su propia vejez que hace cuatro años. El 15 por ciento reconoce hacerlo con frecuencia, tres puntos más que en 2022. Al mismo tiempo, el porcentaje de quienes nunca piensan en ella ha descendido del 36 al 31 por ciento, mientras que un 54 por ciento afirma hacerlo ocasionalmente.

Esta reflexión sobre el futuro es todavía mayor entre quienes ya conviven con problemas de movilidad. El 24 por ciento de las personas con movilidad reducida piensa frecuentemente en la vejez, frente al 15 por ciento del conjunto de la población.

Por edades, son precisamente las generaciones más jóvenes las que parecen contemplar esta etapa desde una mayor distancia: el 41 por ciento de los españoles de entre 25 y 34 años reconoce que nunca o casi nunca piensa en la vejez, porcentaje que alcanza el 33 por ciento entre quienes tienen entre 18 y 24 años.

LA MOVILIDAD CAMBIA LA FORMA DE AFRONTAR LA VEJEZ

Pensar poco en el envejecimiento no significa, sin embargo, que no genere inquietud. Seis de cada diez españoles se muestran poco (43%) o nada preocupados (14%) ante su propia vejez, mientras que un 35 por ciento reconoce afrontarla con preocupación.

Sin embargo, esta inquietud aumenta cuando existen dificultades de movilidad: una de cada dos personas con movilidad reducida manifiesta una elevada preocupación ante la llegada de la vejez. Asimismo, también aparecen fuertes diferencias por género: el 40 por ciento de las mujeres muestra intranquilidad por alcanzar esta etapa de la vida, frente al 30 por ciento de los hombres.

Entre quienes ya tienen movilidad reducida, aparece además una preocupación vinculada al lugar en el que vivirán, ya que el 28 por ciento teme no disponer de una vivienda adaptada, una cuestión que inquieta incluso más que la discriminación social (16%).

Con el fin de concienciar la eliminación de barreras arquitectónicas en las comunidades de propietarios, y entre toda la ciudadanía, la Fundación Mutua de Propietarios está incentivando la descarga de la 'app' 'Zero Barreras', una herramienta que permite medir el grado de accesibilidad de los elementos comunes de un edificio -como el ascensor, las escaleras o el portal, entre otros-, identificando cuáles son las barreras arquitectónicas a las que se debe enfrentar una persona con movilidad reducida al acceder a su inmueble.

"El gran reto de una sociedad cada vez más longeva es conseguir que nuestras viviendas, edificios y ciudades evolucionen también con nosotros, para que la edad o una dificultad de movilidad no se conviertan en una barrera para seguir participando plenamente en la sociedad", ha finalizado Pallàs.

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