Publicado 14/03/2026 07:03

Abezash Kuno y Fanny Yadira, los rostros del emprendimiento femenino en África y América Latina

Abezash Kuno en su plantación de moringa.
Abezash Kuno en su plantación de moringa. - AYUDA EN ACCIÓN

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Ayuda en Acción acompaña a más de 120.000 mujeres en África, América Latina y Europa en proyectos de emprendimiento que proporcionan impactos directos. Es el caso de Abezash Kuno, de 22 años, en el distrito etíope de Kindo Koysha. La joven sstudia cuarto curso de Administración de Empresas y gestiona junto a su madre una finca con más de 60 árboles de moringa, además de cultivos de yuca y maíz.

Durante años, su producción se vendía de forma informal y con bajo margen. Pero en la actualidad, a través de la formación y el acompañamiento en comercialización de Ayuda en Acción, ha identificado una oportunidad con mayor valor añadido: la extracción de aceite de moringa, un producto con creciente demanda en el mercado. Abezash no quiere asistencia puntual: busca eficiencia, tener acceso al mercado y capacidad de mejorar su vida.

En un contexto donde las oportunidades para las mujeres jóvenes rurales son limitadas, Abezash representa una generación que no espera que el cambio llegue desde fuera. Lo está cultivando con sus propias manos. Tiene tierra suficiente para expandirse. Tiene conocimientos en formación. Tiene motivación. Y tiene algo más: la convicción de que la independencia económica empieza por saber gestionar tus propios recursos.

Pero su historia no es excepcional, ya que cuando las mujeres acceden a formación y al mercado, pasan de la subsistencia al emprendimiento rural, según Ayuda en Acción.

PROYECTO CACAO PARA LA PAZ EN COLOMBIA

El suyo no es un caso aislado. Por ejemplo, en Colombia, el proyecto 'Cacao para la Paz' también impulsa cadenas de valor en territorios, en muchas ocasiones, afectados por el conflicto armado y cultivos ilícitos. Mujeres productoras participan en todo el proceso: cultivo, transformación y comercialización.

En San Luis Robles, mujeres productoras agrupadas en la cooperativa Corpoteva han encontrado en el cacao una alternativa económica estable frente a la violencia y la economía ilegal. La historia de su presidenta, Fanny Yadira Rodríguez, se recoge en el libro 'Behind Cacao' junto a otras historias de productoras y cooperativas.

El territorio vivió procesos fallidos de sustitución de cultivos ilícitos entre 2008 y 2010. La baja producción y los problemas de comercialización hicieron que muchas familias volvieran a la coca, pero el cacao permaneció como parte de la identidad comunitaria.

Con el acompañamiento de Ayuda en Acción, se puso en marcha un plan de mejora y fortalecimiento de la cadena de valor. Las familias retomaron sus cultivos, recibieron injertos, asistencia técnica y apoyo en transformación y comercialización. La productividad pasó de apenas 30 kilos por cosecha a entre 150 y 200 kilos cada 22 días en algunas fincas.

Para Fanny, el cacao no es solo un cultivo es "una oportunidad de independencia económica y de reconstrucción comunitaria. Y el impacto no es solo productivo". Los productos ya se comercializan en ferias regionales y nacionales, y la cooperativa proyecta abrir una Tienda Artesanal del Chocolate para ampliar mercado. Para Fanny, es incluso una manera de facilitarle una oportunidad a su comunidad y a su propia familia, como a su hija.

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