Publicado 05/08/2026 07:13

Laura Mora defiende la "plena vigencia" de 'Cien años de soledad' en "un mundo que tiende a la locura y al colonialismo"

- La segunda temporada de la serie apuesta por devolver el carácter político y social a la obra de Gabriel García Márquez, alejándose de una lectura puramente fantástica

Laura Mora defiende la "plena vigencia" de 'Cien años de soledad' en "un mundo que tiende a la locura y al colonialismo"
Laura Mora defiende la "plena vigencia" de 'Cien años de soledad' en "un mundo que tiende a la locura y al colonialismo" - EUROPA PRESS

   MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Netflix estrena este miércoles 5 de agosto la segunda temporada de 'Cien años de soledad', adaptación de la celebérrima obra homónima de Gabriel García Márquez. Siete nuevos episodios que, a falta del octavo y último capítulo, que llegará el 25 de agosto, culminan este ambicioso proyecto recreando la parte más "oscura y violenta" de la historia de los Buendía. Un relato el fin de Macondo que, según asegura su directora, Laura Mora, sirve para reivindicar el "carácter político" y la "plena vigencia" de la novela.

   En una entrevista concedida a Europa Press con motivo del lanzamiento de la nueva entrega de la serie, la cineasta colombiana, que dirige cuatro de los siete nuevos episodios, ha afirmado que uno de los principales objetivos de la segunda temporada era profundizar en las capas narrativas y sociales de la obra maestra de García Márquez. Así, alejándose de la lectura puramente fantástica para recuperar la complejidad social y humana que también caracteriza al texto original, buscan "devolverle un poco a la serie ese carácter político que tiene la novela" y que, reconcoen "un poco se ha perdido".

   Mora ha explicado que la etiqueta de realismo mágico, aunque válida, ha desplazado la novela hacia la fantasía, alejándola a veces de su esencia política y social. "Esa idea o concepto de realismo mágico, que a mí me gusta más el de real maravilloso o realismo poético, ha puesto a la novela en un lugar más de la fantasía", ha expuesto la directora, para después insistir en que, en realidad, la obra de García Márquez combina la belleza poética con tragedias sociales reales.

    "Yo digo mucho que todos nos acordamos de las mariposas amarillas, pero olvidamos quién traía las mariposas amarillas. Olvidamos que era un hombre negro, obrero, que trabajaba en la compañía bananera y ya sabemos que la compañía bananera, como bien lo narra la novela, tenía unas prácticas de explotación muy fuertes", ha señalado la directora, refiriéndose a cómo la serie busca recuperar la complejidad y los elementos más políticos y sociales sin perder por el camino "ese carácter poético" que siempre marca la narración de 'Cien años de soledad'.

   Así, el gran reto de la segunda temporada ha sido reconocer que "esa poesía característica de García Márquez es una poesía que está vinculada a una tragedia de lo real", y por tanto querían "devolver ese carácter político también a la serie". Una máxima que, asegura, ha guiado toda la escritura y producción de esta nueva entrega.

GARCÍA MÁRQUEZ FUE "UN GRAN LECTOR DE LA COMPLEJIDAD DE LA CONDICIÓN HUMANA"

   La directora ha destacado la estructura de la novela original, señalando que "es una obra que tiene mucho de carácter bíblico" ya que "empieza con el génesis, con el principio del mundo, con la creación de un pueblo, que termina con un apocalipsis y que reflexiona todo el tiempo, como en las tragedias griegas, sobre la tendencia del hombre a la repetición, a no mirarse en el espejo".

   Mora ha subrayado "la grandeza de García Márquez como un gran observador y un gran lector de la complejidad de la condición humana", cualidad que ha intentado mantener en la adaptación televisiva de la obra literaria.

   La directora ha incidido en que hay muchos paisajes de la historia de la familia Buendía que tienen "plena vigencia" en la actualidad. "Ahora mismo, evidentemente, con todo lo que está pasando en el mundo, con un mundo que tiende a la locura, que tiende a unas prácticas muy colonialistas y a la falta de compasión entre los hombres, entre los seres humanos", denuncia Mora, la obra adquiere una "relevancia especial".

    "Creo que la novela sí tiene un carácter y una vigencia muy impresionante", sentencia la cineasta, que ha manifestado que le "aterra saber que estamos en ese momento del mundo" pero también le "alegra que una vez más la literatura, una obra de arte de esta magnitud pueda, ojalá, elevarnos un poco espiritualmente y hacernos entender el mundo".

   En cuanto al capítulo final, que también dirige y que se estrenará el 25 de agosto, Mora ha adelantado que será una entrega especial de hora y media de duración y ha confirmado que se verá en cines, aunque "solo en Colombia". La directora ha explicado que esta decisión responde a su deseo de honrar "el amor que tenía García Márquez por el cine y a su deseo de hacer cine". "El cine es mi casa y estoy muy emocionada", ha concluido.

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