Publicado 15/10/2026 12:47

Olivia de Miguel, Premio Nacional a la Obra de un Traductor: "Se ha instalado una blandenguería tonta en la educación"

El jurado ha reconocido a Olivia de Miguel Crespo por “la fidelidad estética y la sensibilidad idiomática con la que captura el ritmo y los matices tonales del original”
El jurado ha reconocido a Olivia de Miguel Crespo por “la fidelidad estética y la sensibilidad idiomática con la que captura el ritmo y los matices tonales del original” - MINISTERIO DE CULTURA

    MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La traductora y profesora Olivia de Miguel, galardonada con el Premio Nacional a la Obra de un Traductor 2026, ha criticado el deterioro que ha experimentado el sistema educativo durante las últimas décadas y ha denunciado la pérdida progresiva de exigencia en las aulas.

    "Empecé a dar clase en el año 78, me jubilé de la universidad y estuve en la secundaria hasta el 92, y luego he estado en la Universidad hasta el 2011, por lo que he visto todo el proceso de deterioro paulatino en la enseñanza, en los planes de estudio y en la blandenguería tonta que se ha instalado en la educación, donde el niño ha pasado a ser intocable y de cristal al que se no le puede exigir. Ahora tienen que aprender cantando, bailando y siendo muy feliz. Eso es un rollo horroroso", ha asegurado en una entrevista con Europa Press.

    La traductora ha defendido el esfuerzo como parte esencial del aprendizaje. "Hemos entrado en un sistema progresivo de falta de exigencia en el que todo el mundo es bueno", ha señalado. Olivia de Miguel ha situado el inicio de ese deterioro en el Plan Bolonia, implantado hace años en el ámbito universitario. "Ahí empezó la debacle", ha indicado.

   "Con el Plan Bolonia nadie te decía lo que se quería conseguir. Era un plan moderno en el que había que estar aunque no se sabía para qué. Ahora está todo bien clarito", ha argumentado. También ha criticado las condiciones en las que trabajan los docentes y ha comparado las escuelas con "aparcaderos de niños".

LA IA PARA LOS TEXTOS TÉNICOS, NO PARA LOS LITERARIOS

   En relación con el impacto de la inteligencia artificial en su profesión, De Miguel ha distinguido entre los textos técnicos, más susceptibles de ser traducidos por máquinas, y las obras literarias, en las que la interpretación y los matices culturales desempeñan un papel fundamental.

   "Cuanto más técnico sea el lenguaje y más protocolizado está, pues más fácil que la máquina lo pueda sustituir", ha explicado. Por el contrario, considera que la traducción literaria más compleja, especialmente la de los clásicos, presenta mayores dificultades para la inteligencia artificial por su ambigüedad y sus conexiones con otras manifestaciones culturales.

   "Cuanto más complejo sea el texto y más lugar a la interpretación, a la ambigüedad haya y más relación establezca con otros textos de cultura, pues mucho más difícil va a ser", ha concluido.

   De Miguel ha recibido el Premio Nacional a la Obra de un Traductor 2026 por el conjunto de su trayectoria, en la que destacan sus traducciones de autoras como Virginia Woolf y Marianne Moore, así como de escritores como George Orwell y G.K. Chesterton. La traductora ya obtuvo en 2011 el Premio Nacional a la Mejor Traducción por su versión de la obra 'Poesía completa' de Marianne Moore.

   La traductora ha recibido la noticia por sorpresa, después de que la directora general del Libro, del Cómic y de la Lectura, María José Gálvez, la llamara para comunicarle la concesión del galardón. En este sentido, ha reconocido que inicialmente pensó que podía tratarse de una broma, ya que este año no estaba pendiente del premio ni sabía que alguien la hubiera presentado como candidata.

    "Tenía una mañana un poco chunga, con mal cuerpo y cuando me han llamado pensaba que era algún cachondo mental que me quería tomar el pelo. Pero cuando he visto que era en serio, me he puesto a dar botes de alegría", ha asegurado.

   Olivia de Miguel ha compartido la noticia con su marido, su hija, sus sobrinas y sus amigos, además de con sus antiguos alumnos, con los que mantiene el contacto después de cuatro décadas dedicadas a la enseñanza.

    Sobre la dotación económica de 30.000 euros que conlleva el galardón, la ganadora ha explicado que tiene previsto destinar parte del dinero a cumplir una promesa a su nieto, aficionado a la cultura japonesa: "Le prometí un viaje para el año que viene a Japón. Me lo voy a fundir con gusto con él en sushi y en otras cosas", ha bromeado.

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