Fue declarado el estado de catástrofe y varios países empezaron a gestionar ayuda para la nación afectada.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, dio cuenta de la muerte de 188 personas, así como de otros 1.520 heridos, como consecuencia de los potentes terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 grados que sacudieron a varias partes del país, entre ellas Caracas, durante el miércoles.